

En esta unidad, el espacio se organiza como una casa independiente, pensada para hasta cuatro huéspedes, donde la relación entre interior y exterior asume un papel central.
El interior se distribuye en dos dormitorios con cama de matrimonio, una zona de estar y kitchenette equipada, creando una vivencia funcional y continua.
El confort está asegurado durante todo el año, con calefacción radiante y chimenea ecológica, garantizando estabilidad térmica en cualquier estación.
En el exterior, el patio privado prolonga el espacio de la casa, con un deck de madera que invita a estar, descansar y comer al aire libre. En los días más calurosos, el sistema de nebulización mantiene el ambiente fresco y agradable.
Aquí, la experiencia se vive con más tiempo y distancia, en un equilibrio entre aislamiento y pertenencia a la aldea, donde el silencio y el abrazo de las murallas definen el ritmo de la estancia.
