

En el corazón de la aldea histórica de Sortelha, este edificio entre los siglos XVI y XVII preserva la memoria de la piedra y de la calle medieval.
El espacio fue pensado como un refugio íntimo y acogedor. Un dormitorio independiente con cama de matrimonio garantiza privacidad y confort, mientras que la zona de estar con sofá cama crea un área adicional de descanso, permitiendo una estancia confortable para hasta cuatro personas. La kitchenette equipada asegura autonomía durante la estancia.
El confort térmico y el cuidado del detalle garantizan una experiencia tranquila en cualquier estación del año, complementados por calefacción radiante y chimenea ecológica.
Desde la ventana, la vista se abre sobre un ejemplar destacado de la arquitectura manuelina, donde cada detalle esculpido en piedra refuerza la atmósfera única de esta calle. Aquí, la experiencia sucede en la relación directa entre el interior y la historia viva de Sortelha.
